Cada vez que muere un niño bueno, baja del cielo un ángel de Dios Nuestro Señor, toma en brazos el cuerpecito muerto y, extendiendo sus grandes alas blancas, emprende el vuelo por encima de todos los lugares que el pequeñuelo amó, recogiendo a la vez un ramo de flores para ofrecerlas a Dios, con objeto de que luzcan allá arriba más hermosas aún que en el suelo. Nuestro Señor se aprieta contra el corazón todas aquellas flores, pero a la que más le gusta le da un beso, con lo cual ella adquiere voz y puede ya cantar en el coro de los bienaventurados.
He aquí lo que contaba un ángel de Dios Nuestro Señor mientras se llevaba al cielo a un niño muerto; y el niño lo escuchaba como en sueños. Volaron por encima de los diferentes lugares donde el pequeño había jugado, y pasaron por jardines de flores espléndidas.
-¿Cuál nos llevaremos para plantarla en el cielo? -preguntó el ángel.
Crecía allí un magnífico y esbelto rosal, pero una mano perversa había tronchado el tronco, por lo que todas las ramas, cuajadas de grandes capullos semiabiertos, colgaban secas en todas direcciones.
-¡Pobre rosal! -exclamó el niño-. Llévatelo; junto a Dios florecerá.
Y el ángel lo cogió, dando un beso al niño por sus palabras; y el pequeñuelo entreabrió los ojos.
Recogieron luego muchas flores magníficas, pero también humildes ranúnculos y violetas silvestres.
-Ya tenemos un buen ramillete -dijo el niño; y el ángel asintió con la cabeza, pero no emprendió enseguida el vuelo hacia Dios. Era de noche, y reinaba un silencio absoluto; ambos se quedaron en la gran ciudad, flotando en el aire por uno de sus angostos callejones, donde yacían montones de paja y cenizas; había habido mudanza: se veían cascos de loza, pedazos de yeso, trapos y viejos sombreros, todo ello de aspecto muy poco atractivo.
Entre todos aquellos desperdicios, el ángel señaló los trozos de un tiesto roto; de éste se había desprendido un terrón, con las raíces, de una gran flor silvestre ya seca, que por eso alguien había arrojado a la calleja.
-Vamos a llevárnosla -dijo el ángel-. Mientras volamos te contaré por qué.
Remontaron el vuelo, y el ángel dio principio a su relato:
-En aquel angosto callejón, en una baja bodega, vivía un pobre niño enfermo. Desde el día de su nacimiento estuvo en la mayor miseria; todo lo que pudo hacer en su vida fue cruzar su diminuto cuartucho sostenido en dos muletas; su felicidad no pasó de aquí. Algunos días de verano, unos rayos de sol entraban hasta la bodega, nada más que media horita, y entonces el pequeño se calentaba al sol y miraba cómo se transparentaba la sangre en sus flacos dedos, que mantenía levantados delante el rostro, diciendo: «Sí, hoy he podido salir». Sabía del bosque y de sus bellísimos verdores primaverales, sólo porque el hijo del vecino le traía la primera rama de haya. Se la ponía sobre la cabeza y soñaba que se encontraba debajo del árbol, en cuya copa brillaba el sol y cantaban los pájaros.
Un día de primavera, su vecinito le trajo también flores del campo, y, entre ellas venía casualmente una con la raíz; por eso la plantaron en una maceta, que colocaron junto a la cama, al lado de la ventana. Había plantado aquella flor una mano afortunada, pues, creció, sacó nuevas ramas y floreció cada año; para el muchacho enfermo fue el jardín más espléndido, su pequeño tesoro aquí en la Tierra. La regaba y cuidaba, preocupándose de que recibiese hasta el último de los rayos de sol que penetraban por la ventanuca; la propia flor formaba parte de sus sueños, pues para él florecía, para él esparcía su aroma y alegraba la vista; a ella se volvió en el momento de la muerte, cuando el Señor lo llamó a su seno. Lleva ya un año junto a Dios, y durante todo el año la plantita ha seguido en la ventana, olvidada y seca; por eso, cuando la mudanza, la arrojaron a la basura de la calle. Y ésta es la flor, la pobre florecilla marchita que hemos puesto en nuestro ramillete, pues ha proporcionado más alegría que la más bella del jardín de una reina.
-Pero, ¿cómo sabes todo esto? -preguntó el niño que el ángel llevaba al cielo.
-Lo sé -respondió el ángel-, porque yo fui aquel pobre niño enfermo que se sostenía sobre muletas. ¡Y bien conozco mi flor!
El pequeño abrió de par en par los ojos y clavó la mirada en el rostro esplendoroso del ángel; y en el mismo momento se encontraron en el Cielo de Nuestro Señor, donde reina la alegría y la bienaventuranza. Dios apretó al niño muerto contra su corazón, y al instante le salieron a éste alas como a los demás ángeles, y con ellos se echó a volar, cogido de las manos. Nuestro Señor apretó también contra su pecho todas las flores, pero a la marchita silvestre la besó, infundiéndole voz, y ella rompió a cantar con el coro de angelitos que rodean al Altísimo, algunos muy de cerca otros formando círculos en torno a los primeros, círculos que se extienden hasta el infinito, pero todos rebosantes de felicidad. Y todos cantaban, grandes y chicos, junto con el buen chiquillo bienaventurado y la pobre flor silvestre que había estado abandonada, entre la basura de la calleja estrecha y oscura, el día de la mudanza.
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lunes, 19 de mayo de 2014
el angel cuento
cuentos para dormir
había una vez. en una enorme cuidad, una niño llamado Jonás, que tenía 4 años. Un día al llegar del jardín el niño recibe una gran noticia de parte de sus padres. Esto. no lo afectó demasiado en ese momento, lo cual extrañó a sus padres quienes suponían que el pequeño estaría un tanto celoso al enterarse de que en unos nueve meses iba a tener un hermanito.
La situación siguió de la misma manera hasta que el pequeño Jonás comenzó a ver que su hermanito iba creciendo y creciendo, dentro de la panza de su madre. Por fin, los nueve meses estaban llegando a su fin, y la llegada del nuevo integrante de la familia, que se completó un 5 de octubre en un hospital del centro de la cuidad.
El acontecimiento fue importante porque al hospital fueron muchos de los parientes de los padres del recién nacido y cada uno con un regalito "Uno más hermoso que el otro se decían los padres para sí". En un par de días el niño Jonás pudo conocer a su hermanito gracias a que le habían dado el alta a su madre. Los primeros días fueron de lo más comunes, pero luego al darse cuenta que sus padres solo tenían tiempo para el menor, Jonás comenzó a sentir celos. Cuando el bebé ya tenía un par de semanas el padre decidió hacerle una habitación para que cando él fuese mayor pudiera tener más privacidad, el padre estaba comenzando cuando llego Jonás y le pregunto si podía ir a jugar con él a el futbol. El mayor contesto que no porque estaba muy ocupado, a todo esto el niño estaba más celoso aún, estas situaciones seguían ocurriendo más y más con ambos padres.
Unos días después a Jonás se le ocurrió preguntarle a su compañero Martín como hacía para querer a sus hermanos ya que tenía dos mayores que él y uno menor, la respuesta de su compañero fue muy clara: mis hermanos mayores me cuidan, me quieren, me enseñan y yo tarto de hacer lo mismo y tratar de ser buen ejemplo para el más pequeño. El resto del día el niño estuvo pensando en lo que su amigo había dicho, entonces por la noche se propuso tratar de hacer lo mismo con su hermano y así fue, por la mañana ayudo con el desayuno a sus padres lo cual les dejaba más tiempo para atender otras cuestiones, en la tarde dejo que sus padres durmieran un rato más de siesta ya que el entretuvo al bebé enseñándole jugar al fútbol, luego de la cena los padres le dijeron a Jonás cuan agradecidos estaban con todas las colaboraciones de parte de él habían tenido en aquel día, entonces Jonás entendió que nunca sus padres iban a querer a uno de ellos más que a el otro sino que como decía Martín iban a cuidarlos y quererlos mucho a los dos.
Desde entonces Jonás siguió queriendo a toda su familia por igual y ayudando a sus padres que constantemente repetían esta historia para qué sus hijos y ellos no se olviden lo que aprendieron gracias a ella. Colorín colorado este cuento se ah acabado ¡!!!
Quiero dedicarle este cuento a mis dos hermanitos Irune y Jonás que aunque siempre nos peleemos y demás, sepan que los voy a querer siempre.
La situación siguió de la misma manera hasta que el pequeño Jonás comenzó a ver que su hermanito iba creciendo y creciendo, dentro de la panza de su madre. Por fin, los nueve meses estaban llegando a su fin, y la llegada del nuevo integrante de la familia, que se completó un 5 de octubre en un hospital del centro de la cuidad.
El acontecimiento fue importante porque al hospital fueron muchos de los parientes de los padres del recién nacido y cada uno con un regalito "Uno más hermoso que el otro se decían los padres para sí". En un par de días el niño Jonás pudo conocer a su hermanito gracias a que le habían dado el alta a su madre. Los primeros días fueron de lo más comunes, pero luego al darse cuenta que sus padres solo tenían tiempo para el menor, Jonás comenzó a sentir celos. Cuando el bebé ya tenía un par de semanas el padre decidió hacerle una habitación para que cando él fuese mayor pudiera tener más privacidad, el padre estaba comenzando cuando llego Jonás y le pregunto si podía ir a jugar con él a el futbol. El mayor contesto que no porque estaba muy ocupado, a todo esto el niño estaba más celoso aún, estas situaciones seguían ocurriendo más y más con ambos padres.
Unos días después a Jonás se le ocurrió preguntarle a su compañero Martín como hacía para querer a sus hermanos ya que tenía dos mayores que él y uno menor, la respuesta de su compañero fue muy clara: mis hermanos mayores me cuidan, me quieren, me enseñan y yo tarto de hacer lo mismo y tratar de ser buen ejemplo para el más pequeño. El resto del día el niño estuvo pensando en lo que su amigo había dicho, entonces por la noche se propuso tratar de hacer lo mismo con su hermano y así fue, por la mañana ayudo con el desayuno a sus padres lo cual les dejaba más tiempo para atender otras cuestiones, en la tarde dejo que sus padres durmieran un rato más de siesta ya que el entretuvo al bebé enseñándole jugar al fútbol, luego de la cena los padres le dijeron a Jonás cuan agradecidos estaban con todas las colaboraciones de parte de él habían tenido en aquel día, entonces Jonás entendió que nunca sus padres iban a querer a uno de ellos más que a el otro sino que como decía Martín iban a cuidarlos y quererlos mucho a los dos.
Desde entonces Jonás siguió queriendo a toda su familia por igual y ayudando a sus padres que constantemente repetían esta historia para qué sus hijos y ellos no se olviden lo que aprendieron gracias a ella. Colorín colorado este cuento se ah acabado ¡!!!
Quiero dedicarle este cuento a mis dos hermanitos Irune y Jonás que aunque siempre nos peleemos y demás, sepan que los voy a querer siempre.
domingo, 18 de mayo de 2014
Tarta de manzana sin lácteos. Postre para niños alérgicos
La tarta de manzana es uno de los postres más populares en la repostería, con esta receta de pastel de manzana vegano, sin lácteos ni huevos, podemos dar un postre casero a los niños alérgicos para que disfruten de un dulce sin complicaciones.
La receta para niños que nos propone Zuzana Pinilla, del blog 'Más allá del gluten', consigue conservar lo mejor de este típico postre americano con una elaboración mucho más saludable y apta para la dieta vegana o niños con alergias.
La tarta de manzana es uno de los postres más populares en la repostería, con esta receta de pastel de manzana vegano, sin lácteos ni huevos, podemos dar un postre casero a los niños alérgicos para que disfruten de un dulce sin complicaciones.
La receta para niños que nos propone Zuzana Pinilla, del blog 'Más allá del gluten', consigue conservar lo mejor de este típico postre americano con una elaboración mucho más saludable y apta para la dieta vegana o niños con alergias.
Ingredientes
Para la masa:
- 1 taza de quinua cocida
- 1 banano maduro
- 1-1,5 taza de harina de arroz
Para el relleno:
- 4-5 manzanas
- Canela molida
- Miel, xilitol o agave
Para la masa:
- 1 taza de quinua cocida
- 1 banano maduro
- 1-1,5 taza de harina de arroz
Para el relleno:
- 4-5 manzanas
- Canela molida
- Miel, xilitol o agave
Preparación del pastel de manzana vegano
1. Precalentar el horno a 350°F (180°C), preparar el molde para pie / pastel (se puede enharinar un poco).
2. En la procesadora de alimentos procesar la quinua con el banano. Ir agregando de a poco la harina a la mezcla de banano con quinua, mezclarlo bien hasta obtener una masa suave, pero firme.
3. Preparar el relleno: Tajar las manzanas. Agregar canela y endulzar según su gusto.
4. Partir la masa en dos partes iguales. Estirar la primera parte de la masa con el rodillo hasta que quede un poco más grande que el molde (2 cm más en todos los lados). Poner la masa en el molde.
NOTA: Es bueno estirar la masa en el papel para hornear o en una superficie antideslizante (individual de silicona). Después voltear la masa estirada junto con el papel o el individual en el molde (para que la masa no se rompa). Quitar el papel / individual.
5. Acomodar la masa bien en el molde y pincharla con un tenedor. Si se le rompe la masa en alguna parte, no se preocupe. Con un pedacito de masa (por ejemplo de la masa del lado que sobra) pueden tapar el hueco. Si siente que la masa es muy suave y se rompe fácilmente, puede estirarla directamente en el molde con los dedos.
6. Poner el relleno preparado en la masa.
7. Estirar la segunda parte de la masa con el rodillo hasta que quede un poco más grande que el molde (2 cm más en todos los lados). Poner la masa en el molde, sobre el relleno. Acomodar bien la masa, pegarla a la masa que está abajo, “pellizcarla” en los bordes, pincharla con un tenedor.
8. Hornear hasta que pastel se dore – más o menos 30 minutos. Enfriar un poco (el pastel es delicioso todavía un poco caliente), cortar y disfrutar!!
NOTA: La masa de este pastel queda oscura (por la quinua), para mejorar su apariencia puede “adornar” el pastel con un poco de xilitol pulverizado.
1. Precalentar el horno a 350°F (180°C), preparar el molde para pie / pastel (se puede enharinar un poco).
2. En la procesadora de alimentos procesar la quinua con el banano. Ir agregando de a poco la harina a la mezcla de banano con quinua, mezclarlo bien hasta obtener una masa suave, pero firme.
3. Preparar el relleno: Tajar las manzanas. Agregar canela y endulzar según su gusto.
4. Partir la masa en dos partes iguales. Estirar la primera parte de la masa con el rodillo hasta que quede un poco más grande que el molde (2 cm más en todos los lados). Poner la masa en el molde.
NOTA: Es bueno estirar la masa en el papel para hornear o en una superficie antideslizante (individual de silicona). Después voltear la masa estirada junto con el papel o el individual en el molde (para que la masa no se rompa). Quitar el papel / individual.
5. Acomodar la masa bien en el molde y pincharla con un tenedor. Si se le rompe la masa en alguna parte, no se preocupe. Con un pedacito de masa (por ejemplo de la masa del lado que sobra) pueden tapar el hueco. Si siente que la masa es muy suave y se rompe fácilmente, puede estirarla directamente en el molde con los dedos.
6. Poner el relleno preparado en la masa.
7. Estirar la segunda parte de la masa con el rodillo hasta que quede un poco más grande que el molde (2 cm más en todos los lados). Poner la masa en el molde, sobre el relleno. Acomodar bien la masa, pegarla a la masa que está abajo, “pellizcarla” en los bordes, pincharla con un tenedor.
8. Hornear hasta que pastel se dore – más o menos 30 minutos. Enfriar un poco (el pastel es delicioso todavía un poco caliente), cortar y disfrutar!!
NOTA: La masa de este pastel queda oscura (por la quinua), para mejorar su apariencia puede “adornar” el pastel con un poco de xilitol pulverizado.
Sándwich irlandés de trébol para niños por San Patricio
La merienda de los niños les aporta una de las comidas más importantes, y a menudo olvidadas, del día. Una buena idea para animarles a comerse el bocadillo es darle un aspecto original con este sándwich irlandés de trébol para niños.
Se lo puedes preparar a tus hijos por el día de San Patricio, que se celebra el 17 de marzo, o en cualquier otra fecha. No sólo le darás una merienda sana, sino que esta receta para niños también les ayudará a aprenderse las banderas extranjeras.
Ingredientes
- 2 rebanadas de pan
- 100 gr. de queso crema
- 2 lonchas de queso cheddar
- 50 gr. de perejil o cebollino
Consejos: Puedes utilizar 2 rebanadas más de pan y hacer un 'piso' más para el sándwich rellenándolo de jamón u otro embutido.
Preparación del sándwich irlandés
1. Con una plantilla de trébol o un cortador, recorta la silueta del pan de molde.
2. Unta el queso crema sobre la rebana de pan, ocupando toda la superficie. Corta el queso cheddar con la misma silueta, y recorta un tercio de la forma resultante.
3. Coloca el queso en la parte izquierda del sándwich, sobre el pan. Deja la parte central con el queso.
4. Pica muy fino el perejil o cebollino. Colócalo en el tercio de la derecha, y ya tienes listo tu sándwich con la bandera irlandesa.
Sándwich irlandés de trébol para niños por San Patricio
La merienda de los niños les aporta una de las comidas más importantes, y a menudo olvidadas, del día. Una buena idea para animarles a comerse el bocadillo es darle un aspecto original con este sándwich irlandés de trébol para niños.
Se lo puedes preparar a tus hijos por el día de San Patricio, que se celebra el 17 de marzo, o en cualquier otra fecha. No sólo le darás una merienda sana, sino que esta receta para niños también les ayudará a aprenderse las banderas extranjeras.
Ingredientes
- 2 rebanadas de pan
- 100 gr. de queso crema
- 2 lonchas de queso cheddar
- 50 gr. de perejil o cebollino
Consejos: Puedes utilizar 2 rebanadas más de pan y hacer un 'piso' más para el sándwich rellenándolo de jamón u otro embutido.
Preparación del sándwich irlandés
1. Con una plantilla de trébol o un cortador, recorta la silueta del pan de molde.
2. Unta el queso crema sobre la rebana de pan, ocupando toda la superficie. Corta el queso cheddar con la misma silueta, y recorta un tercio de la forma resultante.
3. Coloca el queso en la parte izquierda del sándwich, sobre el pan. Deja la parte central con el queso.
4. Pica muy fino el perejil o cebollino. Colócalo en el tercio de la derecha, y ya tienes listo tu sándwich con la bandera irlandesa.
Sándwich irlandés de trébol para niños por San Patricio
La merienda de los niños les aporta una de las comidas más importantes, y a menudo olvidadas, del día. Una buena idea para animarles a comerse el bocadillo es darle un aspecto original con este sándwich irlandés de trébol para niños.
Se lo puedes preparar a tus hijos por el día de San Patricio, que se celebra el 17 de marzo, o en cualquier otra fecha. No sólo le darás una merienda sana, sino que esta receta para niños también les ayudará a aprenderse las banderas extranjeras.
Ingredientes
- 2 rebanadas de pan
- 100 gr. de queso crema
- 2 lonchas de queso cheddar
- 50 gr. de perejil o cebollino
Consejos: Puedes utilizar 2 rebanadas más de pan y hacer un 'piso' más para el sándwich rellenándolo de jamón u otro embutido.
Preparación del sándwich irlandés
1. Con una plantilla de trébol o un cortador, recorta la silueta del pan de molde.
2. Unta el queso crema sobre la rebana de pan, ocupando toda la superficie. Corta el queso cheddar con la misma silueta, y recorta un tercio de la forma resultante.
3. Coloca el queso en la parte izquierda del sándwich, sobre el pan. Deja la parte central con el queso.
4. Pica muy fino el perejil o cebollino. Colócalo en el tercio de la derecha, y ya tienes listo tu sándwich con la bandera irlandesa.
La escuela infantil. La escuela y los niños Por qué los niños deben ir a la escuela o al colegio
¿Por qué es importante que los niños vayan a la escuela? El asistir a la escuela es un evento novedoso y agradable para los niños. La escuela infantil, en muchas familias, suele ser el primer gran cambio espacial en la vida de los niños. Los niños van al colegio no solo para aprender a leer, escribir y a sumar o restar. La escuela es un establecimiento donde el niño se formará en distintos géneros de instrucción.
La escuela debería ser para todos

En la escuela, el niño va formando gradualmente su carácter, su capacidad de reflexión y juicio, al tiempo en que amplían sus conocimientos. En los países más avanzados, la escolaridad es obligatoria y gratuita y, prácticamente, con igualdad de oportunidades para todos los escolares. Por desgracia, en otros muchos países, las escuelas no son suficientes ni accesibles para todos los niños, lo que incide directamente con la falta de trabajo y de oportunidades en la vida.
Sin duda alguna, la escuela, sea pública, privada o concertada, es el agente socializador dentro una sociedad. Funciona como un complemento a la educación familiar, que también es imprescindible, y sin que una supla la otra. En la escuela, los niños adquieren conocimientos académicos, culturales, sociales y conductuales. Conocimientos que, además, les acompañarán por toda su vida.
Los padres y la escuela infantil
Los padres son los primeros maestros y los que ejercen mayor influencia en las vidas de los niños. Por eso es muy importante que los padres desarrollen y mantengan enlaces fuertes con las escuelas de sus hijos. Cuando los padres y las familias se involucran en las escuelas, los niños tienden a destacarse más y sus opiniones sobre la escuela son más positivas. Para que los niños puedan tener éxito en la escuela, los padres y las familias deber participar activamente en el aprendizaje de los niños. Sigue algunos consejos para los padres de niños escolares:
- Busca conocer a todo el personal que está en contacto con tu hijo en la escuela.
- Hable de lo que crees que es importante sobre tu hijo a sus maestros.
- Mantén una comunicación fluida y constante con la escuela de tu hijo.
- Participe de las reuniones, celebraciones, etc., de la escuela. Esté siempre presente.
- Esté al tanto de los progresos y de las dificultades escolares que tenga tu hijo.
- Hable con tu hijo sobre la escuela, busque conocer su opinión y sus gustos en cuanto a la escuela y los maestros.
Problemas de aprendizaje
Los problemas de aprendizaje afectan a 1 de cada 10 niños en edad escolar. Estos problemas pueden ser detectados en los niños a partir de los 5 años de edad y constituyen una gran preocupación para muchos padres, ya que afectan al rendimiento escolar y a las relaciones interpersonales de sus hijos. Un niño con problemas de aprendizaje suele tener un nivel normal de inteligencia, de agudeza visual y auditiva. Es un niño que se esfuerza en seguir las instrucciones, en concentrarse y portarse bien en su casa y en la escuela. Su dificultad está en captar, procesar y dominar las tareas e informaciones, y luego en desarrollarlas posteriormente. El niño con ese problema simplemente no puede hacer lo mismo que los demás, aunque su nivel de inteligencia sea el mismo.
Cómo detectar problemas de aprendizaje en los niños

El niño con problemas de aprendizaje específicos presenta patrones poco usuales, a la hora de percibir las cosas en el ambiente externo. Sus patrones neurológicos son distintos a los de otros niños de su misma edad. Sin embargo, tienen en común algún tipo de fracaso en la escuela o en su comunidad.
Cuando un niño tiene problemas para procesar la información que recibe, le delata su comportamiento. Los padres deben estar atentos y observar las señales más frecuentes que indican la presencia de un problema de aprendizaje:
- Dificultad para entender y seguir tareas e instrucciones.
- Problemas para recordar lo que alguien le acaba de decir.
- Dificultad para dominar las destrezas básicas de lectura, deletreo, escritura y/o matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar.
- Dificultad para distinguir entre la derecha y la izquierda, para identificar las palabras, etc. Puede presentar tendencia a escribir las letras, las palabras o los números al revés.
- Falta de coordinación al caminar, hacer deporte o llevar a cabo actividades sencillas como sujetar un lápiz o atarse el cordón del zapato.
- Facilidad para perder o extraviar su material escolar, libros y otros artículos.
- Dificultad para entender el concepto de tiempo, confundiéndo el "ayer", con el "hoy" y/o "mañana".
- Tendencia a la irritacióno a manifestar excitación con facilidad.
Características de los problemas de aprendizaje
Los niños que tienen problemas del aprendizaje con frecuencia presentan, según la lista obtenida de When Learning is a Problem/LDA(Learning Disabilities Association of America), características y/o deficiencias en:
Lectura (visión) El niño se acerca mucho al libro; dice palabras en voz alta; señala, sustituye, omite e invierte las palabras; ve doble, salta y lee la misma línea dos veces; no lee con fluidez; tiene poca comprensión en la lectura oral; omite consonantes finales en lectura oral; pestañea en exceso; se pone bizco al leer; tiende a frotarse los ojos y quejarse de que le pican; presenta problemas de limitación visual, deletreo pobre, entre otras.
Escritura Invierte y varía el alto de las letras; no deja espacio entre palabras y no escribe encima de las líneas; coge el lápiz con torpeza y no tiene definido si es diestro o zurdo; mueve y coloca el papel de manera incorrecta; trata de escribir con el dedo; tiene un pensamiento poco organizado y una postura pobre.
Auditivo y verbal El niño presenta apatía, resfriado, alergia y/o asma con frecuencia; pronuncia mal las palabras; respira por la boca; se queja de problemas del oído; se siente mareado; se queda en blanco cuando se le habla; habla alto; depende de otros visualmente y observa al maestro de cerca; no puede seguir más de una instrucción a la vez; pone la tele y la radio con volumen muy alto.
Matemáticas El alumno invierte los números; tiene dificultad para saber la hora; pobre comprensión y memoria de los números; no responde a datos matemáticos.
Fuente consultada:
- Social / Emocional. Niño hiperactivo, con baja autoestima y atención.
- Social / Emocional. Niño hiperactivo, con baja autoestima y atención.
domingo, 11 de mayo de 2014
Cómo hacer una peluca de papel
Nos aproximamos a Halloween y es posible que necesites una peluca para tu disfraz. No te preocupes porque en El taller de Pepa nos traen por fin la solución. Se trata de hacer una peluca simplemente con cinta de papel de regalo y un poquito de gracia. Vamos allá con la manualidad.
MATERIALES NECESARIOS: Cinta de papel de colores de la que se usa para envolver los regalos, celo de pintor, bolsa de plástico. Cuenco de cereales grande.
ELABORACIÓN: Primero de todo deberemos medir el tamaño de la cabeza para que la peluca encaje perfectamente. Muy fácil en el Taller de Pepa nos dicen que busquemos un sombrero que tengamos por casa y que nos vaya bien, por supuesto. A continuación inflaremos un globo hasta que quede encado completamente en el interior del sombrero.
Luego busca un cuenco para colocar el globo y que no se nos mueva a la hora de preparar la manualidad y coloca el globo sobre el cuenco.
Después coge la bolsa de plástico y ponla sobre el globo cubriendo hasta mas o menos la mitad, dándole forma pegando los trozos de cinta de pintor.
Una vez tengamos hecho el casquete recortaremos el plástico que nos sobra para que quede bien acabado.
Ahora viene cuando cortaremos unas tiras de cinta de unos 20-30 mm. con los colores que hayamos elegido y los rizaremos con la tijera.
Luego los pegamos con celo hasta cubrir todo el casquete.
Una vez tengamos acabada toda la peluca haremos tres cortes en el extremos de cada cinta y la abriremos para multiplicar los rizos.
Y ya tenemos lista nuestra peluca de papel para Halloween o para Carnaval!. Genial verdad?, desde luego que esto nos ahorrará mucho a la hora de preparar nuestro disfraz!
Consejos: Dependiendo de que te disfraces tendrás que mirar que los colores de las cintas de papel vayan acorde con tu disfraz. Por ejemplo si te disfrazas de bruja puedes hacerla de cintas de color negro o rojas por ejemplo.
La responsabilidad. Educar en valores a los niños
Educar niños responsables es una tarea a largo plazo, que requiere dedicación. Para fomentar el sentido de la responsabilidad en los nños es recomendable empezar formándoles poco a poco en el compromiso y la entrega, intentando que desde pequeños los niños se encarguen, dentro de sus posibilidades, de recoger su habitación, de poner la mesa, de organizarse su mochila de deporte o su maleta del campamento... A medida que van creciendo, pueden ir adquiriendo responsabilidades más importantes como llevar sus llaves de casa, teléfono móvil o ayudar en el cuidado de los hermanos pequeños.
¿Qué significado tiene ser responsable para los niños?
La responsabilidad como valor social está ligada al compromiso. La responsabilidad garantiza el cumplimiento de los compromisos adquiridos y genera confianza y tranquilidad entre las personas. Toda responsabilidad está estrechamente unida a la obligación y al deber. Ambos conceptos constituyen la materia prima de la responsabilidad. El deber es la sustancia y se entiende como impulso, sentimiento, desinterés y ética. La obligación es la forma.
Por medio de juegos o de actividades en grupos de reflexión, es más fácil y más ameno, enseñar el sentido de la responsabilidad a los niños y estarán más dispuestos a entender sus “deberes y obligaciones“. Ser responsable en el sentido global de la palabra significa:
1. Responsabilidad hacia uno mismo
- Soy responsable de hacer realidad mis deseos.
- Soy responsable de mis elecciones y actos.
- Soy responsable de mi felicidad personal.
- Soy responsable de elegir los valores según los cuales vivo.
- Soy responsable de elevar el grado de mi autoestima.
2. Responsabilidad hacia las tareas a desarrollar
- Soy responsable del modo en que distribuyo mi tiempo.
- Soy responsable del grado de conciencia que introduzco en mi trabajo (estudios, deberes...)
3. Responsabilidad en el consumo
- Soy responsable de cuidar mis cosas
- Soy responsable de elegir mis regalos de Navidad, cumpleaños...
- Soy responsable de mis gastos
4. Responsabilidad hacia la sociedad
- Soy responsable de mi conducta con otras personas: compañeros de trabajo, familia, amigos.
- Soy responsable de comunicarme correctamente con los demás.

- Soy responsable de mis elecciones y actos.
- Soy responsable de mi felicidad personal.
- Soy responsable de elegir los valores según los cuales vivo.
- Soy responsable de elevar el grado de mi autoestima.
- Soy responsable del grado de conciencia que introduzco en mi trabajo (estudios, deberes...)
- Soy responsable de elegir mis regalos de Navidad, cumpleaños...
- Soy responsable de mis gastos
- Soy responsable de comunicarme correctamente con los demás.
Pautas para que los niños aprendan a ser responsables
1. Cada vez que asignes una tarea a tu hijo/a y acepte el cumplimiento de la misma, es preciso que acepte cumplir también con la palabra dada.
2. Si te equivocas, acepta tus errores con humildad e invita a tu hijo a hacer lo que deba para volver a la senda correcta.
3. Enséñale el valor del autocompromiso. Es determinante en una persona responsable, ya que siempre se debe tener presente que se debe cumplir con las demás personas, sin olvidar que con la primera persona que se tiene un deber es con uno mismo.
Educar en valores. El amor a la naturaleza
Es muy importante que los niños, desde muy pequeños, aprendan, a través de sus padres y sus educadores, a respetar y a valorar la naturaleza. El amor por la naturaleza les llevará a amar y apreciar el mundo natural y a actuar en correspondencia con estos sentimientos, contribuyendo a su cuidado y preservación.
Es necesario que los niños comprendan que la salud del mundo depende de todos nosotros, de lo que hagamos para conservar todo bien cuidado, bello y radiante. Hay que cuidar al mundo. La Tierra es nuestro planeta, cuidarla es nuestro deber.
Aprender a amar la naturaleza

Para conseguir que los niños tengan amor por la naturaleza el mejor camino es enriquecer sus vivencias, planificar actividades con el objetivo de enseñarlos a amar el medio ambiente, facilitar el contacto del niño con el campo, montañas, ríos, y todo lo que engloba la naturaleza, y darles la posibilidad de observar, preguntar, y expresar sus ideas en cuanto al tema.
El niño puede aprender a amar la naturaleza
- Teniendo contacto con ella siempre que sea posible
- En los paseos por el campo
- En excursiones a alguna granja
- Aprendiendo a plantar un árbol
- Aprendiendo a hacer un huerto
- Buscando y dibujando insectos, sus formas, sus colores
- Cuidando a una mascota
- Respetando a los animales, los ríos, a las plantas y sus flores
- Visitando a algún jardín botánico
- No echando basura en la calle, en el campo, ni en los ríos y mar
- Ahorrando agua y luz
- Siguiendo el ejemplo, el interés y el cuidado de sus padres por el tema
Fuente consultada:- Cuentos y canciones para compartir valores. Ed.de la Infancia
Educar en valores. La amistad
La amistad es uno de los valores más importantes a desarrollar en la educación de los niños. Se trata del afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece mediante las interrelaciones entre los seres humanos.
Para que el niño aprenda sobre el valor de la amistad es necesario formarle con nociones, conocimientos, habilidades, emociones, vivencias, sentimientos, y que le preparemos para vivir con armonía y respeto.
Cómo enseñar a tener amigos a los niños

Los niños deben saber quién es un buen amigo y por qué, cómo se comportan los buenos amigos, y cómo mantener una buena amistad. Deben aprender que un buen amigo puede ser para siempre, y que para eso es necesario cultivar y alimentar la amistad, día tras día, en la escuela, en el parque, en la vecindad, etc. El contacto con los iguales hace con que el universo del niño sea aún más grandioso y rico. A través del otro, él puede aprender mucho de todo y de sí mismo.
El niño puede aprender a ser amigo
- Busca la conciliación y no se pelea con sus compañeros
- Comparte sus juguetes con los demás niños
- Conversa y atiende a los demás
- Ayuda a un compañero que ha hecho algo malo explicándole lo incorrecto de su actuación
- Se preocupa por sus compañeros
- Se esfuerza por hacer algo útil en beneficio de los amigos
- Anima al compañero o amigo que esté triste
- Se alegra con los logros positivos de los demás
- Invita a sus amigos a jugar en su casa
- Se preocupa por algún amigo herido o enfermo
- Demuestra afecto y cariño a sus amigos
Fuente consultada:- Cuentos y canciones para compartir valores. Ed.de la Infancia
Educar en valores. La generosidad
La generosidad es la actitud de una persona para ser útil e dadivosa a otra persona. La persona generosa es noble, desprendida y sabe compartir... Cuando los niños son pequeños, todo es suyo y de nadie más. Todo solo les pertenece a ellos. A los niños les cuesta compartir y entender que no todo es suyo. Educar a los niños a que comprendan el valor de la generosidad es una tarea de los padres y educadores. ¿Cómo enseñarles a compartir?
Los niños aprenden a ser generosos

Cuando los niños empiezan a relacionarse con otros iguales, sea un amigo o un hermano, es natural que desarrolle un sentimiento de propiedad sobre sus cosas,juguetes... No podemos decir con eso que ellos sean egoístas. Es una reacción natural como el sentir celos. Que algo sea suyo les da seguridad y por ello no lo quieren compartir.
Para conseguir que los niños sean generosos, es necesario educarles en este valor poco a poco. Si los padres aprueban sus pequeños esfuerzos, les estarán motivando a seguir con estos actos generosos.
El niño aprender a ser generoso:
- Cuando nota que sus padres comparten y son generosos. De nada les sirve que sus padres les repitan “tienes que compartir, tienes que compartir...”, una y otra vez. El ejemplo es la mejor forma de enseñar. Los niños necesitan ver que sus padres ayudan a otros padres y les hacen favores.
- Cuando es animado a ser correcto y dadivoso con los demás. Por ejemplo, cuando se compra una chocolatina, es importante que los padres la dividan entre todos de la familia. “Un trocito para papá, para mamá, para ti, para la abuela...”.
- Cuando aprende a diferenciar que hay cosas que son de todos, como la televisión, la comida, las sillas... y que las suyas son suyas, como la cama, la ropa… y que tienen el derecho sobre ellas. Son suyas y deben aprender a compartirlas.
- Cuando juega con sus padres y amigos. A través del juego los niños aprenden a ceder, a esperar la vez, a ponerse en el lugar del otro.
- Escuchando cuentos que hablan del tema. Hay cuentos e historias que hablan de generosidad y no estaría nada mal contarles.
- Si se sienten comprendidos. Es necesario “escuchar" los sentimientos de los niños. Si a ellos les cuesta compartir, dile que les entiende, que es difícil pero que compartir es bueno. Los niños deben aprender a intercambiar, pero no por obligación o imposición"
- Regalando sonrisas y cariño. No solo el compartir cosas le hace feliz al otro. Una demostración de afecto y de cariño también tiene sus beneficios.
- Viviendo en un ambiente de participación y servicio a los demás.
- Identificando las necesidades de los demás. Por ejemplo, si el padre necesita escribir un mensaje pero no encuentra un lápiz o un bolígrafo para hacerlo, pedir al niño que le deje uno. Les hará sentirse útil.
- Los niños jamás deben sentirse criticados por no conseguir compartir. Los padres, así como los educadores, no deben recriminarles. Frases como "eres malo", "eres egoísta"... no les ayudará a ser generoso.
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